
Cada año a fines del mes de Octubre, millones de mariposas monarca llegan a los bosques Michoacanos después de un largo viaje de 4.000 Kms. desde el norte de los Estados Unidos de Norteaméarica para reproducirse y luego retornar siguiendo un ritual antiquísimo.
su regreso al territorio de verano, las hembras dejan sus huevecillos en la cara inferior de casa una de las hojas mas tiernas de la plantas del género Asclepia, que abundan en las praderas de norteamérica. Estos millones de huevecillos son abandonados por las larvas aproximadamente a los siete días, alimentandose de su cascarón, y posteriormente de la superficie de la hoja en donde está el huevo.
Al madurar la larva ya tiene cerca de cuantro centímetros de largo y franjas de color negro y amarillo naranja en el cuerpo, señal de que es un animal tóxico, por lo que se pasa devorando las hojas enteras sin preocupación alguna.
Las monarcas de esta generación van a madurar a principios de julio, para reproducirse y morir en Canadá y los Estados Unidos. Sus crías salen de las crisalidas en septiembre, y migran hacia México en donde se van a aparear, iniciando así el ciclo que se repetirá nuevamente.
Al incidir los primeros rayos del sol sobre los árboles, las mariposas abren sus alas de manera que el calor se vaya acumulando en sus cuerpos, hasta llegar a cerca de los 16 grados centígrados. Entonces levantaran el vuelo, cubriendo por miles el cielo.
FUENTES:
www.umich.com.mx

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